Conectas, no migras
Koda no parte de cero ni te hace cargar todo a mano: trabaja sobre tus datos reales, leídos directo de la fuente. Conectas en un par de clics, todo en solo lectura, y tu información se queda donde está.
Qué conectas, y de dónde sale cada dato
Cada fuente le da contexto a Koda. Conectas las que tengas; no necesitas todas para empezar.
Cómo Koda ordena lo que entra
Importar no es solo subir un archivo: Koda normaliza todo a un formato común para poder cruzarlo. Valida cada RUT con su dígito verificador, entiende fechas y montos chilenos, y mapea las columnas de tu Excel con una sola lectura del modelo. Los registros quedan idempotentes: subir dos veces el mismo dato no lo duplica.
El cruce que hace el trabajo solo
Con tus fuentes conectadas, el trabajo ocurre sin que lo pidas: Koda cruza tu contabilidad (RCV) con el banco cada mes y calza cada pago con su factura por folio y monto, con tolerancia de centavos. Lo que calza queda como pagado; lo que no, te lo marca para cobrar.
Qué desbloquea cada conexión
No conectas por conectar: cada fuente enciende una capacidad concreta.
Solo lectura, y reversible
Koda lee, no toca tus sistemas, y tú mandas en todo momento. Conectas y desconectas en un clic; al desconectar una fuente, todo lo importado de ahí se borra de Koda, con verificación.
Conectas, no migras. Tu información sigue siendo tuya y vive donde siempre estuvo.
¿Lo vemos con tu negocio?
Conéctalo y deja que Koda lo aterrice a tu caso. Gratis para empezar.